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Proyectos (1755 - 1887)

Antecedentes de proyectos portuarios para Buenos Aires

Las primeras propuestas para instalar un muelle específico para albergar las embarcaciones datan de la segunda mitad del siglo XVIII, ninguno de ellos pudo realizarse hasta la construcción del Puerto Madero (1887) debido, primero a la resistencia de España y luego por las luchas políticas internas y la falta de recursos de la naciente República.
Entre los primeros proyectos se cuentan el de Juan de Echevarría hacia 1755 y otro de Francisco de Vianes en 1761. El ingeniero Francisco Rodríguez y Cardoso realiza en 1771 un diseño consistente en una dársena rectangular con una embocadura en su extremo este. Tenía una capacidad calculada de 300 embarcaciones.

El único proyecto que logró concretarse parcialmente, fue el perteneciente a Pedro Antonio Cerviño (1795-1802) consistente en un muelle de 200 metros construido en el Bajo de la Merced. Sin embargo solo se construyeron 70 metros, los cuales fueron arrasados por un temporal en 1805.

En 1805, durante el virreynato de Sobremonte llegó el ingeniero hidráulico Eustaquio Giannini con el objetivo de reformular el área portuaria, proyectando el primer intento serio en este sentido. Consistía en la canalización del riachuelo que abarcaba desde la actual Plaza de Mayo hasta Barrancas.

Entre 1810 y 1811, con la fundación de la República, se generan planes por Mariano Moreno, integrante de la Primera Junta, para mejorar el puerto de Ensenada, así como obras para habilitar un sector de la ribera del Riachuelo como atracadero y balizamiento del canal de acceso.

Durante el gobierno de Martín Rodríguez, se contrata al ingeniero hidráulico Santiago Bevans, quien formula en 1823 tres propuestas. Una situada frente a Retiro con un puerto de ultramar y otro de cabotaje, la segunda consistente en un dique en el actual barrio de La Boca, unido por un canal al Riachuelo y la tercera complementaria de esta.
Al año siguiente Guillermo Micklejon presentaba propuestas que contenían ganarle terrenos al río para su urbanización, complementando con una dársena con muelles.

Entre los años 1827 y 1852 se establece el régimen confederal, fue un período de gran inestabilidad institucional, que derivó en la separación de Buenos Aires respecto de la Confederación en 1852. Esto dificultaba la consolidación de la unidad política y económica de la Nación.

El ingeniero Carlos Pellegrini fue uno de los primeros en elaborar, en 1853, un proyecto de puerto situado sobre el frente urbano, apartándose de las anteriores propuestas centradas en el Riachuelo. Su idea consistía en un dique con una dársena de acceso (versión anticipatoria de Puerto Madero).

En 1855 se puso en marcha la construcción de la entonces llamada Aduana Nueva, sobre el frente costero urbano. Diseñada por el ingeniero inglés Eduardo Taylor, consistía en un prominente edificio de frente semicircular que remataba con una rampa introduciéndose en el Río de la Plata.

En 1859 el ingeniero Coghlan presentó un proyecto que tenía similitud con la propuesta de Bevans (1823). Contenía tres dársenas situadas en el frente urbano que se extendían hacia La Boca, aprovechando lo anegadizo del terreno.

Bajo la presidencia de Sarmiento, en 1871, se contrata al ing. Juan Bateman, quien basado en estudios poco sólidos propone una amplia dársena asentada sobre la línea costera a la altura de Plaza de Mayo, con acceso desde el norte. Esta dársena se comunicaba hacia el sur por un canal que la unía a la boca del Riachuelo. El proyecto fue prontamente descartado.

En 1872, el ing. J. Revy, quien había sido colaborador de Bateman, realiza una propuesta que vuelve a insistir sobre el eje del Riachuelo. Se basaba en un esquema de tres diques interconectados, sobre la ribera sur del Riachuelo. Si bien la iniciativa no tuvo éxito, sirvió para volver a instalar la necesidad de resolver el tema portuario.

Diferentes de las propuestas conocidas, fueron las de Manuel Tudury (1853) y la del ing. Guillermo Rigoni (1875). La primera consistente en muelles alejados del frente costero y la segunda planteada como una gran dársena en forma de botellón con una zona circular central, permitiendo el acceso y salida de las naves por una apertura lateral.